¿Cómo se implementaría la ordenanza que regula el uso de celulares en las aulas?
Tras el anuncio que hizo el municipio, fue la secretaria de Educación, Adela Ghirardelli la que dio algunos datos al respecto.
Por un lado, aclaró que el proyecto de ordenanza está redactado y ya está circulando entre directivos y referentes de educación para su análisis. La semana siguiente se presentaría en el Deliberante.
El primer punto planteado es la premisa de “aula libre de pantallas” para los Centros de Promoción Familiar, a donde asisten niños de hasta 3 años. El no uso de pantallas no es solo para los pequeños, sino también para las educadoras.
Recién desde los cuatro años en adelante aplicarán los llamados Acuerdos Escolares de Convivencia, promovidos desde provincia y cada escuela regulará de acuerdo a sus necesidades y su realidad.
Esto quiere decir que no hay prohibición, pero sí regulación. El objetivo es que todas las aulas de todas las escuelas tengan espacios con compartimentos para que los chicos dejen sus celulares y sólo sean utilizados si el profesor o la maestra lo consideran pertinente para la actividad áulica.
“Algunas ya lo vienen aplicando”, dijo Adela, en relación a que las escuelas ya están enmarcadas por los acuerdos propuestos por provincia.
Una experiencia, el Mármol
La directora de la escuela primaria Mármol, Andrea Trigo, contó que desde hace dos años están trabajando con talleres guiados desde provincia.
Trigo aclaró que se refiere sólo al caso de su institución al decir que, tras las reuniones tenidas, se destacó como principal objetivo cuidar la integridad de los niños. Los niños pueden llevar su celular “si lo necesitan” pero quedan en la secretaría. Y, de acuerdo a algunas actividades áulicas, se podían utilizar también. Pero si no, durante el resto de la clase quedaban todos guardados en una caja. Fue un acuerdo al que llegó la institución internamente.
Trigo descartó que los chicos expresen malestar por estos límites. Y recordó que provincia publicó una guía para su uso, pero que cada institución debe evaluar de acuerdo a sus posibilidades, necesidades institucionales y realidad particular.

