El Partido Cordobés pasó una prueba de fuego
El Partido Cordobés se consolida, crece, extiende fronteras. Alumbró en 2023 y en un año luce invencible en las urnas. La oposición se ilusionó con dar el golpe en Río Cuarto, lejos estuvo de poder concretarlo.
El peronismo y aliados le asentaron un golpe durísimo: le sacaron 13 puntos de diferencia. El candidato oficial Guillermo De Rivas festejó junto al gobernador Martín Llaryora y los principales referentes provinciales del espacio.
El Partido Cordobés ya no es una ilusión electoralista de un momento determinado sino un proyecto político con fines de (casi) perpetuidad en el poder. Nació como respuesta a la fuerte alianza opositora del 2023, que amenazó con arrebatar la gobernación al peronismo tras 24 años, y tras la ajustada victoria de Llaryora, los abrazos se extendieron aún más: al gobierno llegaron radicales, macristas, juecistas, exjuecistas, socialistas, vecinalistas y todos aquellos que quisieran retirarse de la oposición para sumarse al oficialismo. También se incorporaron intendentes de varias localidades.
En la primera prueba de fuego para el Partido Cordobés en 2024 el resultado no pudo ser mejor. Amplísima victoria en la capital alterna, que les permite a los peronistas cordobeses y aliados continuar gobernador las cuatro principales ciudades de la provincia, además de la Gobernación: Córdoba, Río Cuarto, Villa María y San Francisco.
El gobernador Martín Llaryora tiene aliados claves en la capital y en el interior: Daniel Passerini, Guillermo De Rivas, Eduardo Accastello y Damián Bernarte. Más intendentes peronistas y de otros signos políticos en ciudades y pueblos más chicos aliados o sumados al Partido Cordobés.
No es un dato menor la territorialidad y la incorporación de dirigentes. El oficialismo provincial apenas alcanza la mayoría en la Unicameral (tras el acuerdo con dirigentes extrapartidarios) y está en desventaja en el Tribunal de Cuentas. Institucionalmente hay equilibrio en este periodo, pero si el Partido Cordobés sigue creciendo hacia 2027 la realidad puede cambiar. Depende del oficialismo, pero también de la oposición. Si no resiste el embate, mostrando posibilidades de gobernabilidad en 2027, la sangría puede ser peor y los resultados una golpe de nocaut.
El Partido Cordobés luce invencible, supera en el armado político al histórico Unión por Córdoba y al contemporáneo Hacemos Unidos, y podría generar un partido de Estado como en otras provincias que resulta casi imposible derrotarlo. La gestión y los electores dirán sí o no a esta propuesta política que es inédita en Córdoba por su histórica tradición democrática y de valoración de la alternancia. El tiempo dirá.

