Córdoba

El PJ cordobés espera por Schiaretti: ¿será candidato?

El escenario electoral cordobés “pinta” para una disputa de tres en octubre: una lista libertaria pura, otra radical y aliados y una tercera peronista con el resto de los partidos que conforman Hacemos.

 La lista libertaria, gerenciada por el diputado nacional y jefe de la bancada Gabriel Bornoroni, espera el mensaje final de Karina Milei para definir candidaturas. La duda es si algún referente extrapartidario de mayor peso puede sumarse o encabezar, como el propio Luis Juez (que por ahora no trabaja para ser candidato y así lo hacen saber sus allegados; aunque un llamado de Casa Rosada puede cambiarlo todo. De hecho, días atrás cenó milanesas con Milei).

 En cuanto a la lista radical, no hay dudas que la encabezará el diputado Rodrigo de Loredo, aunque encuentra resistencias filas adentro del partido. De Loredo quiere dialogar con La Libertad Avanza para acordar una nómina opositora única, pero sectores como el mestrismo y otros se oponen de manera rotunda. Hay una instancia de internas el 3 de agosto, que nadie cree que se realicen, pero que finalmente pueden definir si esta alternativa tiene algún vicio de realidad o solo está en la mente del deloreismo. Por ahora, todo hace suponer que el radicalismo competirá con los aliados más tradicionales, menos el Frente Cívico que trabajará para los candidatos libertarios.

 Y la gran incógnita de la política cordobesa es el exgobernador Juan Schiaretti. Se sabe que el gobierno de Martín Llaryora lo quiere encabezando la boleta de diputados nacionales del PJ, pero no hubo manifestaciones públicas concluyentes del exmandatario. Todo hace suponer que dará el sí. Días atrás presentó un armado para competir en las legislativas de la provincia de Buenos Aires el próximo 7 de septiembre, y luego en las nacionales de octubre. Sin él como candidato en Córdoba, todo ese armado podría naufragar.

 Además, encuentra un terreno propicio para enfrentar una elección legislativa nacional que siempre le resultó difícil al peronismo de Córdoba. El permanente estado de grieta vuelca a los electores hacia un lado u otro de la balanza, dejando a los peronistas cordobesistas en el medio, con escasas posibilidades de colar su mensaje.

 Pero ahora el escenario es bien diferente. Primero, porque la figura del exgobernador le otorga un nivel de competitividad que ningún otro dirigente peronista podría lograr en la provincia. Y segundo, porque la oposición podría tener dos listas (libertarios y radicales) y no es descabellado pensar que el PJ gane o compita mano a mano por el primer puesto. Con 35 puntos, aproximadamente, la victoria podría ser un hecho. Más aún con un kirchnerismo desarmado en Córdoba, lo que supone que algún porcentaje de los habituales 8 o 10 de los K terminen en el PJ cordobés ante la presencia de Schiaretti.

 Por lo pronto, el 17 de agosto vencen los plazos para la oficialización de listas. Queda un mes y Schiaretti no tiene apuros en definir su candidatura. Esperará lo que sucede en el conglomerado opositor y luego hará el anuncio. A esta altura nadie lo ve quedando fuera de la contienda electoral, aunque puede suceder y allí si que el PJ cordobés tendrá una batalla dura para alcanzar al menos el piso histórico de dos diputados y un 25% de los votos. “Con el Gringo es todo más fácil”, lo sintetizó una de las fuentes consultadas por Eleccionario. Y no hay dudas que es así.

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