Estudiantes profundizan sus reclamos con acciones en la comunidad
Más de dos horas duró la asamblea interclaustros de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), que a decir verdad solamente fue de estudiantes. Había muy pocos docentes y no docentes. Unas 150 personas participaron de los debates en el hall central de la casa de altos estudios, aunque poco más de medio centenar terminaron votando las diferentes mociones (por la extensión de la misma muchos se fueron antes).
La mayoría de las mociones fueron votadas positivamente, incluso hubo unificaciones de propuestas. Solo una no contó con el acompañamiento de los estudiantes: realizar un corte de ruta. En parte de la asamblea se discutió esta iniciativa, pero finalmente muy pocos jóvenes levantaron la mano. La inmensa mayoría lo rechazó. Incluso el rector Luis Negretti había tomado el micrófono para manifestarse en contra. “Las universidades gozan de un prestigio del 75 u 80% de la población, no pongamos en riesgo ese capital simbólico con acciones como un corte de ruta, que además es ilegal y pone en riesgo la integridad física de las personas”, enfatizó.
En una ciudad que votó masivamente al Presidente Javier Milei, que además rechaza cualquier manifestación que implique coartar las libertades individuales, un corte de ruta hubiera significado un gol en contra. La mayoría de los asambleístas lo entendió así.
Sí habrá jornadas de visibilización con diferentes propuestas. El 31 de octubre una olla popular; el 7 de noviembre un festival de música; luego una carpa blanca en Plaza Centenario en la semana que se vote el Presupuesto Nacional; y volanteadas, pegatinas de afiches y distintas acciones de concientización orientadas a la comunidad en general sobre la problemática universitaria.
Además de los alumnos, más los pocos docentes y no docentes, la asamblea tuvo la participación de sindicatos como CTA, Cispren y Utedic.
Martín Alanis

