“Francisco ha sido un regalo de Dios”
En la Iglesia Catedral de Villa María, en la tarde noche del lunes, el presbítero Alberto Bustamante encabezó la misa homenaje al Papa Francisco, fallecido horas antes en el Vaticano a los 88 años.
En la primera fila del templo religioso se vio al intendente Eduardo Accastello, la legisladora provincial Verónica Navarro y al secretario de Desarrollo Humano y Territorio Agustín Turletti. Además, hubo referentes de otros credos como el presidente de la Sociedad Israelita Villa María Pablo Gornitz. Más atrás estuvo el legislador departamental Alfredo Nigro y otros funcionarios locales.



“Francisco ha sido un don, un regalo de Dios para la Iglesia y para el mundo. En esta compleja época en la historia de la humanidad y de nuestra Patria”, dijo el padre Bustamante en uno de los tramos de su homilía.
La iglesia estuvo repleta de fieles que se acercaron a darle el último adiós a Francisco, el argentino que cambió el catolicismo en pleno siglo XXI. Un legado que queda para siempre, a la guarda de la continuidad de la misma mirada política y pastoral para los tiempos que vienen.

