Presos que trabajan fuera de la cárcel: la experiencia en la ciudad y un proyecto por ejecutarse
Días atrás se conoció que el gobernador de Santa Cruz iba a avanzar en medidas para promover que los presos de la cárcel de esa provincia trabajen fuera del establecimiento penitenciario para servir a la comunidad de una manera útil. La noticia se aplaudió y difundió a nivel nacional como una novedad. Pero en Villa María, hace más de siete años que hay experiencias de presos de la cárcel local que trabajan en proyectos para la comunidad y la experiencia se ha destacado.
Esta información es la que comentó el juez de Ejecución Penal de Villa María, Arturo Ferreyra, a este medio. Según comentó, han articulado con el municipio en varias ocasiones para que los detenidos desarrollen trabajos en la comunidad. Lo que principalmente hacen es el adoquinado de calles. Hubo trabajos en el barrio Belgrano, cerca de la cárcel y también el adoquinado de ocho calles en inmediaciones de una escuela ubicada en barrio Ramón Carrillo, próximo al Hospital Pasteur.
«Son experiencias que tienen mucha visibilidad en la comunidad. Ahora hay un proyecto en la zona del Club San Martín, que colabora con el rugby del Penal. Esperamos por el personal asignado por el equipo Criminológico de Córdoba para que el juzgado los autorice. Tenemos el visto bueno de la municipalidad por el material, pero lo único que nos falta es que el servicio penitenciario de la provincia nos de los nombres de los internos que están en condiciones para avanzar», explicó Ferreyra.
¿Cuáles son las condiciones o requisitos para que un preso acceda a este beneficio? «Los internos que en Córdoba estamos autorizando, son los que que han tenido durante su proceso de condena buena conducta y aceptación del tratamiento penitenciario; no son conflictivos, y es gente que superó la mitad de la condena, lo que les permite el beneficio de las salidas transitorias o por acercamiento familiar o por tareas laborales. Por último, son presos de baja peligrosidad, aunque igualmente salen custodiados pero no hay inseguridad ni para los internos ni la comunidad en general».
En el caso del próximo proyecto a realizar en el Club San Martín, serán ocho los internos autorizados para trabajar ya que se va llevando adelante el proyecto paulatinamente. Sólo queda que se envíen los nombres autorizados, pero el resto de las partes ya está lista para volver a ejecutar un proyecto para la comunidad.

