Villa María

Incertidumbre en la Fábrica Militar por la remoción del director

La situación interna de la Fábrica Militar de Explosivos de Villa María (FMPE) continúa en fase de incertidumbre. En las últimas horas, las autoridades nacionales dispusieron la remoción de la máxima autoridad a cargo del predio local, el mayor Gabriel Bordón, lo que dejó a la planta productiva sin un interlocutor directo y encendió las alarmas de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).

 Tras la noticia, el sindicato convocó a una asamblea de urgencia para informar al personal. La salida de Bordón -quien formalmente se desempeñaba como subgerente en el marco de la reconversión de la firma- deja al establecimiento en un escenario inédito: “Estamos, por primera vez, sin un referente al cual llevarle cualquier situación que se presente en la fábrica”, advirtió Sergio Catalano, secretario adjunto de ATE Villa María en diálogo con Eleccionario.

 El desplazamiento se produce en un contexto de fuerte reestructuración general impulsado por la gestión libertaria en todo el complejo Fabricaciones Militares. Ante este panorama, Catalano remarcó que la remoción de la autoridad local profundiza la inestabilidad laboral en un sector estatal que ya arrastra diversas complicaciones operativas.

“Privatización encubierta”

  A la acefalía en Villa María se suma la reciente convocatoria a un concurso público para el ingreso de capitales privados -tanto nacionales como extranjeros- en Fabricaciones Militares. Desde el gremio rechazaron de plano los términos de la iniciativa y acusaron al Gobierno de avanzar por la vía de los hechos contra las exenciones acordadas en el Poder Legislativo.

 “Planteamos claramente que esto es una privatización encubierta. Están faltando a lo que se aprobó en la propia Ley de Bases, donde Fabricaciones Militares había sido retirada”, afirmó el dirigente de ATE. Si bien aclaró que desde el sector de los trabajadores no se oponen a esquemas de asociación estratégica con el sector privado, remarcó que las condiciones actuales representan “un engaño”.

 El reclamo gremial también apuntó al desaprovechamiento de la capacidad instalada de la fábrica militar. Pese a que la planta se mantiene activa, desde ATE señalaron que durante los últimos tres años no se logró llevar la producción a su punto máximo, perdiendo una oportunidad clave dado el contexto geopolítico internacional. “En el mundo es muy difícil conseguir municiones y pólvora para abastecer la defensa. Sin embargo, acá todavía seguimos dando vueltas y no se aprovechó el potencial de la planta”, lamentó el Catalano.

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