Preocupa los bajos niveles de vacunación: “Hay una pérdida de la percepción del riesgo”
Como en todo el país, en Villa María también se encienden las alarmas ante la disminución en las tasas de inmunización en niños y adolescentes, una tendencia que se profundizó tras la pandemia y que expone a la comunidad al regreso de enfermedades que se consideraban erradicadas.
Así lo advirtió en diálogo con Eleccionario el secretario de Salud municipal, Julián López, quien remarcó la importancia de completar los esquemas del calendario oficial. Subrayó que, tras etapas de faltantes, la ciudad actualmente cuenta con disponibilidad de dosis y logística para atender a la población. Incluso mencionó que en los primeros trimestres del año se observó una mejora en los índices de colocación a partir de una fuerte campaña en los barrios.
Percepción del riesgo
López explicó que uno de los principales factores detrás del ausentismo en los vacunatorios es que la propia efectividad histórica de las dosis hizo que la sociedad dejara de temerle a ciertas patologías.
“Hay una pérdida de la percepción del riesgo respecto a enfermedades que pueden reingresar, como el sarampión. Al ser tan efectivas las vacunas, se perdió el miedo a volver a tener este tipo de patologías que se previenen con una simple aplicación”.
El funcionario aclaró que el problema no afecta únicamente a las primeras infancias, sino también a la población adolescente con esquemas clave como la vacuna contra el HPV, fundamental para prevenir el cáncer de cuello de útero y otros cánceres genitales u orales.
En materia de cifras, según López, hay un retroceso marcado a nivel general:
- Antes de la pandemia: Las coberturas nacionales y regionales superaban el 90%.
- Piso crítico: Tras la emergencia sanitaria, la tasa cayó hasta perforar el 70%.
- El ideal sanitario: Se requiere alcanzar un 95% de cobertura para lograr la protección comunitaria o “efecto manada”, protegiendo también a quienes por motivos de salud no pueden vacunarse.
A este escenario se sumó una contingencia logística previa: “Tuvimos una dificultad muy grande con la falta de provisión de dosis por parte de Nación durante varios meses, por lo que registramos a los vecinos para ir llamándolos”, detalló. Sin embargo, confirmó que en la actualidad la meta de avance cuatrimestral marcha a buen ritmo (alrededor del 30% al 35% por período) para recuperar los niveles óptimos antes de fin de año.
Para revertir el faltante en los carnets, contó que el Municipio desplegó operativos en los barrios a través de gabinetes ampliados que realizan visitas casa por casa. Según López, la respuesta es favorable cuando se acerca información clara con base científica.
No obstante, en los casos de negativa persistente por parte de los adultos responsables, el Municipio activa los protocolos normativos:
- La vacunación es un derecho de los niños y un deber obligatorio regulado por ley.
- Ante la negativa injustificada de los padres, se realizan las presentaciones correspondientes ante la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) y las áreas locales de trabajo social para garantizar la protección de los menores.
Vacunatorios
López resaltó que Villa María dispone de los insumos y del personal especializado para atender la demanda en todo el entramado sanitario local: 12 Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), Asistencia Pública, Hospital Regional Pasteur y vacunatorios oficiales.
“Las únicas autorizadas para aplicar las dosis son enfermeras especialistas en inmunización, capacitadas y evaluadas periódicamente junto al Ministerio de Salud”, remarcó.

