Sigue la polémica en el Tribunal de Cuentas: Sánchez le pidió a Romero que “renuncie”
El presidente del Tribunal de Cuentas de Villa María, José Sánchez, le pidió al vocal Maximiliano Romero, de Uniendo Villa María, que “renuncie”. La polémica en el órgano contralor suma un nuevo capítulo luego que el propio Romero denuncie el oficialismo bajara a su asistente, la abogada Lucía María Sosa Zayas.
A través de una nota de varios puntos, Sánchez asegura que en la Resolución del TC N° 39 de fecha 01 de junio de 2026 la firma de Romero “brilla por su ausencia” para continuar la contratación por tres meses más.
“Repasemos entonces la secuencia, que no carece de originalidad: primero se opuso a la renovación; luego, frente al inminente vencimiento del contrato, tampoco tuvo el reparo de instar una nueva contratación; y hoy reclama por el alejamiento de la asesora que usted mismo decidió no renovar”, dice el texto de Sánchez.
Y agrega: “Permítame además una precisión terminológica, ya que estamos en tren de aclarar conceptos: no existió ninguna ‘baja’. Existió un simple vencimiento contractual. La distinción podrá parecerle sutil, pero en un órgano de control conviene tenerla presente”.
Y acto seguido disparó munición gruesa contra el vocal: “Confieso que me sorprende -y hasta admiro la franqueza- que un Tribuno de Cuentas electo por el voto de los ciudadanos villamarienses confiese por escrito que no se encuentra en condiciones de ejercer sus funciones de control sin que una abogada se las explique. Ahora bien, si efectivamente no se siente capaz, el ordenamiento jurídico le ofrece una salida sencilla, digna y de inmediata disponibilidad: renuncie. El segundo candidato de su lista sabrá agradecérselo”.
“Y si el problema fuera que el ejercicio de la profesión de contador público o sus asuntos privados le insuman el tiempo que la función pública reclama, la solución es exactamente la misma: renuncie. Le recuerdo, por si el dato se hubiera extraviado entre tantas ocupaciones, que somos funcionarios públicos de tiempo completo y de manera absoluta, y que como tales estamos llamados a trabajar personalmente, con eficiencia y eficacia, sin necesidad de terceras personas que ejerzan el cargo en nuestro lugar”.
“No existe práctica ni maniobra alguna que restrinja su función de control. Lo que sí existe es su oficina vacía durante las horas de trabajo del TC. Por ejemplo, esta semana solo asistió el lunes 07-09 y el jueves 10-09, permaneciendo menos de una hora en el lugar. Amén de ello, y como si fuera poco, hace más de un año que no asiste a las sesiones plenarias del Tribunal de Cuentas, en abierta contravención al Reglamento Interno. Como siempre, lo exhorto a trabajar y a controlar aquello que dice controlar: verá que la tarea rinde bastante más que la queja”, apuntó Sánchez.

