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«Villa María es gobernada por un Intendente testimonial»

 

Eleccionariovm se contactó con Soledad Díaz García, exlegisladora provincial por el Partido Obrero, abogada y dirigente de la organización de mujeres Plenario de Trabajadoras, para dialogar sobre la situación actual del partido, su mirada sobre Villa María y cómo se están preparando para los próximos desafíos de cara a las elecciones del 2023.

¿Cómo está el partido obrero? ¿cuál es su situación actual?

El Partido Obrero es una fuerza política de izquierda, y como tal levanta las banderas del socialismo y la lucha por un gobierno de los trabajadores. El agravamiento de la crisis social política y económica en nuestro país se expresa en la agudización de la pobreza, el desempleo y el ataque a salarios y jubilaciones, pero también, en la disgregación de los partidos políticos del régimen que pretenden seguir descargado la crisis sobre las espaldas del pueblo trabajador. En ese cuadro, y frente al reciente acuerdo de sometimiento firmado con el FMI por el gobierno y el conjunto de la oposición de derecha, el programa de clase y de independencia política que levantamos desde Partido Obrero cobra absoluta vigencia.

¿Cómo ven a Villa María y su actual gestión?

Como no podía ser de otra forma, la ciudad de Villa María sufre también la profundización de los mismos problemas estructurales de desempleo, precarización laboral, déficit habitacional y miseria social que existen a nivel provincial y nacional.  El desempleo creció más del 10% en 2020, desde el municipio aseguran una reducción del 4% en la actualidad, pero lo cierto es que no se ve reflejado en las condiciones de vida de los vecinos que viven en los barrios populares de la ciudad, donde el trabajo informal por salarios de indigencia es lo único que se consigue. El gobierno de Martin Gill lejos de impulsar una política para la construcción de viviendas populares alimentó la gran especulación inmobiliaria reflejada en la decena de loteos privados que rodean la ciudad, totalmente inaccesible a las familias trabajadoras.

Villa María es gobernada por un Intendente testimonial que debido a la incompatibilidad de cargos que ocupa le ha impedido hacerse cargo de los problemas que verdaderamente importan en la ciudad. Pero a eso hay que sumar la complicidad de los bloques del Concejo deliberante que de manera arbitraria apoyaron las reiteradas licencias. La disgregación de los partidos del régimen, y en particular del PJ, alcanza también a la ciudad.  En las elecciones de medio término en 2021 Martin Gill encabezó la lista de candidatos por el Frente de Todos. Hoy se encuentra impulsando un nuevo armado peronista para 2023 junto a intendentes en la provincia.  Esta gestión como las anteriores han gobernado y gobiernan para los sectores capitalistas del campo, las patronales y la especulación inmobiliaria, no para la Villa María que vive de su trabajo.

¿Cuáles son los desafíos para las elecciones municipales del año próximo?

El desafío es poder expresar en las elecciones el proceso de deliberación y lucha de las y los trabajadores de la ciudad, mediante una alternativa propia independiente de las variantes ajustadoras. El avance electoral y la conquista de concejales en la ciudad significará un refuerzo a las luchas en curso. Así lo hemos demostrado sistemáticamente con las bancas conquistadas en la Legislatura provincial, en el Concejo deliberante de la Ciudad de Córdoba y el Congreso de la Nación. En el marco de una disgregación y descomposición de las fuerzas políticas tanto del oficialismo y la oposición derechistas, que cuestiona al régimen político de conjunto que ha gobernado durante décadas, la izquierda tiene la oportunidad y la responsabilidad de representar una salida independiente. La conquista de parlamentarios es un paso significativo en ese sentido, en la medida en que representa la voz de las y los trabajadores, denunciando los atropellos y ataques, y marcando un programa de salida.

¿Están pensando en presentar candidaturas? ¿Quiénes serían los/las candidatos/as?

La batalla electoral en el marco de este régimen es solo un aspecto de la lucha política que debemos librar. Frente a la actual crisis, la escalada inflacionaria que no tiene freno, la exigencia de las patronales y demás grupos capitalistas de avanzar en una mayor devaluación, y la crítica situación que atraviesan ocupados y desocupados, entendemos que las elecciones de 2023 están muy lejos en el tiempo y en las expectativas de las masas trabajadoras. Difícilmente alguien podría entender que la solución a la acuciante situación que atraviesan las familias trabajadoras pueda esperar a 2023, por eso, actualmente toda nuestra fuerza militante apunta a la lucha hoy, mediante la unidad estratégica de trabajadores ocupados y desocupados en la calle para enfrentar la ofensiva del gobierno y el FMI. A eso apunta la gran campaña que estamos desenvolviendo por un plan de lucha y un paro nacional.

Sin perjuicio de que entendemos prematura la definición de candidaturas, advertimos que nuestro método para la conformación de listas busca reflejar el protagonismo de las y los luchadores en el territorio, y a su vez, es fruto de una deliberación colectiva, que llegado el momento tendremos.

¿Cómo está la organización del partido para las elecciones tanto a nivel provincial como nacional?

El Partido Obrero acaba de concluir su XVIII Congreso partidario, un proceso de deliberación y resolución que se prolongó durante tres meses y cuya instancia plenaria sesionó con alrededor de 300 delegadas y delegados de todo el país los días 17, 18 y 19 de junio. El Congreso debatió en el marco de grandes movilizaciones del movimiento piquetero contra el hambre, de las huelgas por el salario en las fábricas del neumático y en diferentes gremios del país. Y de una ofensiva de todo el arco político patronal contra estas luchas que desafían el ajuste y particularmente contra el Partido Obrero.

Además, debatió las perspectivas abiertas por la guerra, el fracaso del gobierno de Fernández y la enorme crisis nacional en desarrollo, y resolvió una campaña por una salida de los trabajadores y por un nuevo movimiento popular con banderas socialistas, que está planteado por el agotamiento del peronismo, embarcado en un plan de ajuste y un pacto con el FMI. Resolvieron redoblar la campaña por un paro nacional y un plan de lucha para que la clase obrera intervenga en la situación con todos sus reclamos, desarrollando la unidad entre ocupados y desocupados y reforzando todas las luchas en curso. Como se ve, nuestra organización de cara a la etapa actual, mas allá de las elecciones parte de esas conclusiones.

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