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Voces y silencios de la política. Sobre las candidaturas en Villa María

            Octubre, 2022.

 

Termina el mes de octubre en Villa María y ya no queda nada para que termine el año, sobre todo teniendo en cuenta que los últimos dos meses estarán eclipsados por el mundial. Las elecciones son el año próximo, y aunque es común escuchar la famosa frase de que “falta mucho”, la realidad es que el tiempo de definiciones se aproxima cada vez más e inexorablemente. Los sectores políticos parecen desordenados, intentando evaluar estrategias para el armado de un año en el que hay muchas cosas en juego.

Al parecer las elecciones generales a la presidencia serán en octubre, y las PASO, si es que las hay, en agosto. Antes de esta fecha se llevarían a cabo, también, las elecciones a gobernador. La carta orgánica establece que las elecciones municipales deberán estar separadas por lo menos sesenta días de toda otra elección, provincial o nacional. Partiendo de esta base y teniendo en cuenta que el contexto nacional parece adverso para el oficialismo, todo indicaría que las elecciones para la intendencia se llevarían a cabo en el primer semestre del 2023. Entonces, ¿cuándo será el momento de anunciar las candidaturas?

Los silencios

Ante este panorama surgen algunas incógnitas: en primer lugar, el oficialismo. El intendente Martín Gill, líder indiscutido y único de su espacio, no puede reelegir y no está claro quién pueda ser el candidato elegido para reemplazarlo. A la hora de mencionar los posibles sucesores la lista se hace interminable y los nombres propios se terminan desdibujando.

Una posibilidad es que el espacio Gillista una fuerzas con el Accastellismo, que ya sacó a la cancha a su pollo: Juan Pablo Inglese. Si se diera esta unión, que muchos piensan que es la única posibilidad que tiene el peronismo de ganar, ¿estarían dispuestos el intendente y el ministro a poner sus fichas en un candidato común? ¿Y quién podría ser ese candidato o candidata que reúna las condiciones para el consenso?

Además, dentro del mismo espacio, un silencio que cada vez se escucha más es el de Nora Bedano, figura fuerte en la ciudad, quien hace poco dejó la presidencia de la Agencia Córdoba Cultura. ¿Cuál será el papel de la actual legisladora provincial y ex intendenta de la ciudad en el armado político del año próximo?

Por otra parte está el amplio espectro de la oposición, que va desde Juntos por el Cambio hasta la izquierda, donde también abundan los silencios.

En la coalición de Juntos por el Cambio hay varios dirigentes que amagan con salir a la cancha, o al menos se los ve con ganas: Felipe Botta, Guillermo Lorenzatti, Gisele Machicado, son algunos de los nombres que andan dando vueltas por el lado radical de la coalición opositora. A esta lista habría que sumar, quizá, a Gustavo Bustamante, quien no hace mucho dijo que sus ganas de volver a competir por la intendencia estaban intactas.

Por el lado del PRO, Darío Capitani sigue trabajando en los márgenes en una especie de campaña intimista. Hace meses que se lo ve recorriendo los barrios y dialogando con vecinos y comerciantes.

Otro posible candidato silencioso es nada menos que el Dr. Juan Carlos Zazetti quien, a pesar de estar desaparecido hace tiempo de la escena política local, suele repetir que en realidad “nunca se fue” y que sigue al tanto de todo lo que pasa en la ciudad. Llegado el momento, si los números le dan bien, no sería raro que el ex director del PAMI Córdoba aparezca repentinamente en la arena política .

La izquierda, por su lado, no ha dado hasta el momento señales de vida en lo que respecta al armado local, aunque todo hace suponer que tarde o temprano el Frente de Izquierda presentará su fórmula para luchar por la intendencia de la ciudad.

Las voces

También es cierto que dentro de este gran abanico de silencios hay algunas voces: Manu Sosa, Alejandro López y Gustavo Soria son hasta el momento los candidatos que de alguna manera ya se han pronunciado y son, quizá, los que tienen menos para perder.

Alejandro López viene de una participación en las elecciones para la intendencia de 2019 en las que se quedó con el cuarto lugar con el 3% de los votos. El candidato de Encuentro Vecinal Córdoba, partido liderado por García Elorrio en la provincia, parece ser uno de los más doctrinarios criticando fuertemente la pérdida de personalidad de los partidos tradicionales.

Otro candidato que irrumpió en la política villamariense cuestionando las opciones tradicionales es Manu Sosa. El actual presidente del Jockey Club, a pesar de su procedencia peronista y de actuar bajo el padrinazgo de un referente  del justicialismo como Raúl Costa, prefiere ubicarse fuera de las estructuras partidarias históricas y busca presentarse como una opción nueva para el electorado.

Por el lado de La libertad Avanza el candidato sería Gustavo Soria, quien sueña con una irrupción en la contienda política local que se vea impulsada por el fenómeno Milei a nivel nacional.

De esta manera se presenta el contexto político local en relación con los posibles candidatos, con sus voces y sus silencios. No hay duda de que las definiciones no son tarea fácil y están supeditadas a un armado que va mucho más allá de lo estrictamente local. Por nuestra parte, como decíamos hace un tiempo, seguiremos atentos a los próximos movimientos de la política, cuando se dejen de lado los balbuceos y todo se disponga para empezar a jugar de verdad.

 

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