Fuerte crítica de la UCR contra la obra de intervención del río Ctalamochita: “Es costosa e inútil”
Desde la UCR Villa María enviaron un comunicado a este medio para expresar su posición en torno a la obra de intervención del río Ctalamochita que anunció la Provincia en la ciudad, y que afectará a las costas de ambas villas.
Desde el partido expresan que la obra es muy costosa e innecesaria ya que la principal estrategia para contener una inundación es el Dique Piedras Moras, construido en 1979, y que cualquier intervención río abajo no mitigaría ningún impacto realmente.
A continuación, el comunicado completo con el detalle de la exposición de la UCR.
“Recientemente el Intendente Eduardo Accastello anunció que se llevaran a cabo una serie de obras en nuestra costanera del Rio Ctalamochita a los fines de prevenir futuras inundaciones. Estas obras no solo que afectaran profundamente nuestro recurso natural más valioso y querido por los villamarienses, es decir nuestro rio y su costanera, destruyendo el entorno natural con movimientos de suelo y extracción de árboles autóctonos centenarios, sino que además serán completamente inútiles, como lo han confirmado las voces autorizadas que consultamos. No necesitamos obras costosas que perjudiquen nuestro entorno natural: ¡La obra necesaria para evitar inundaciones ya existe, desde 1979! y es el Dique Piedras Moras, creado a tal fin y que está siendo mal utilizado, siempre lleno para fines turísticos y sin capacidad de contener crecidas, de lo cual no tenemos ninguna responsabilidad los villamarienses.
¿Cuándo ocurre una inundación? En una cuenca hídrica, sea un río y sus afluentes o un sistema hídrico cualquiera, la inundación o desborde de los limites naturales o impuestos ocurre cuando el caudal recibido supera la capacidad de las vías de drenaje. El caudal, que podríamos llamar Q, no es otra cosa que la cantidad o volumen de agua que discurre por una vía hídrica en un tiempo determinado. O sea que caudal Q es igual a volumen sobre tiempo: Q= V/T, por ejemplo, litros por segundo, metros cúbicos por minuto, etc. En general el volumen no es manejable a voluntad en las cuencas hídricas ya que depende principalmente del régimen de precipitaciones. El tiempo en el cual discurre ese volumen si podemos manejarlo, haciendo que el volumen por cada unidad de tiempo sea menor. ¿Como? Almacenando el exceso de agua y liberándolo de acuerdo a la capacidad del sistema o cuenca hídrica. Es lo que hacen los DIQUES COMPENSADORES. El concepto a tener en cuenta como base es que las cuencas se manejan desde su origen, es decir desde la parte más alta, es imposible y técnicamente erróneo tratar de manejar caudales de un sistema hídrico en la parte baja del sistema. El ejemplo sería el de un automóvil que debe bajar una cuesta muy empinada, si no lo comenzamos a frenar en la cúspide de la cuesta, una vez que gano velocidad es casi imposible de frenar. Dicho todo esto, y refiriéndonos específicamente a la cuenca del Río Ctalamochita o Río Tercero, en el año 1979 se inauguró el Dique Piedras Moras, con el objetivo de ser DIQUE COMPENSADOR del sistema Río Tercero para abastecer de agua potable, para riego, generar energía y atenuar crecidas.
Más que claro: las localidades río abajo del Piedras Moras tienen su problema de inundación resuelto, solo se trata de coordinar que cuando el Embalse de Río Tercero comienza a recibir un volumen de agua que sube su cota por encima de lo establecido y tiene que liberar agua río abajo, el dique compensador Piedras Moras debe estar con su nivel al mínimo para así contener el agua en exceso liberada por el Embalse de Río Tercero, y simultáneamente liberarla de a poco, con un caudal que no cause inundaciones río abajo. Todas las obras que se realicen río abajo con el fin de contener las inundaciones son COSTOSISIMAS E INUTILES. Si el caudal liberado desde la parte alta de la cuenca, el dique Piedras Moras en este caso, es excesivo, avanza río abajo con una fuerza y capacidad destructiva del agua incontenible. Supongamos que el albardón propuesto en Villa María se concrete, y que ocurre otro evento como el de 2014; dependiendo del caudal liberado, tal vez el albardón contenga en gran medida el agua dentro del cauce del río, pero, los ríos de llanura tienen acuíferos asociados, y, cualquiera que haya padecido la inundación de 2014 puede dar fe que el agua no solo venia del cauce del río, sino que brotaba del suelo, rompiendo pavimento, cimientos y piletas de natación. Este fenómeno obviamente no se controla con un albardón. También debemos considerar que es altamente probable que, si está lloviendo en exceso en la parte alta de la cuenca, pueda llover en exceso en Villa María, y el agua pluvial no podría drenar al río pues el albardón se lo impediría, y si consideramos que habría compuertas, estas tampoco se podrían abrir pues en este caso entraría agua desde el río en lugar de drenar el agua de lluvia. Y eso que hasta aquí ni hemos mencionado el impacto ambiental que tendría sobre la margen del río este albardón: tala de árboles autóctonos centenarios, destrucción de la margen natural con sus playas, daños al ecosistema, etc. Todo absolutamente evitable solo coordinando con el organismo u organismos pertinentes, en este caso la Administración Provincial de Recursos Hídricos (APRHI), el manejo del dique Piedras Moras. Este embalse esta actualmente siendo usado para turismo y recreación, por lo cual está permanentemente lleno, anulando totalmente su capacidad de DIQUE COMPENSADOR. La planificación y coordinación de esta situación es la clave para evitar de raíz y para siempre las inundaciones en localidades de la cuenca del Río Ctalamochita o Río Tercero, y lo más importante: ¡¡Es completamente GRATIS!! El dique ya está construido hace 46 años, No es necesario destinar el dinero que se presupuesta para el albardón a este fin y que se puede usar para otros fines más urgentes en la ciudad, y dejar que los Villamarienses sigan disfrutando del hermoso rio que tenemos sin gastar nuestro dinero puesto en impuestos en una obra inútil y evitable. Ni siquiera estamos pidiendo que la localidad de Almafuerte resigne su costado turístico para el cual mal utiliza el dique, pero al menos que la APRHI cumpla su función y se asegure que el dique tenga capacidad de hacer su trabajo cuando sea necesario. La gran mayoría de los veranos, como el último que pasó, no será necesario, pero cuando las condiciones climáticas lo requieran, como fue el caso del año 2014, ESE DIQUE DEBE SI O SI USARSE PARA LOS FINES QUE FUE CREADO. Es una injusticia y una absurda e indignante discriminación que para solventar un puñado de paradores turísticos en una localidad pequeña tengamos que quedar expuestos a inundaciones todas las ciudades río abajo, es realmente insultante. Es incluso ridículo desde el punto de vista económico inundar una de las principales cuencas lácteas del país que aporta mucho más valor que una sola localidad con pretensiones turísticas, la nuestra es una ciudad cruzada por rutas estratégicas y en 2014 se llegó a cortar en parte la ruta nacional 158 que es de vital importancia para el comercio internacional del Mercosur. En fin, un injustificable despropósito de parte de APRHI que solo debe asegurarse que, cuando sea necesario, el Dique Piedras Moras se UTILICE PARA LOS FINES QUE FUE CONSTRUIDO. Por las dudas que alguien crea que aquí buscamos algún rédito partidista, cabe aclarar que el Intendente de la localidad de Almafuerte (quien sería el que deba sacrificar eventualmente algún periodo de tiempo con merma turística si se hace lugar a nuestro pedido) es de nuestro mismo partido, UCR. Queda entonces claro que aquí no defendemos al partido de manera corporativa sino a los derechos de los villamarienses. Derechos por otra parte tutelados por nuestra Carta Orgánica Municipal en sus artículos 26 inciso A (“Preservar, conservar y mejorar el suelo, el agua, el aire, la flora y la fauna. Mantener el equilibrio del ecosistema, sancionar y reparar el daño ambiental.”) y 28 (“El municipio pondrá especial celo, en el cuidado y embellecimiento del río Ctalamochita, prohibiendo e impidiendo: la contaminación de sus aguas, TALA DE ÁRBOLES, EXTRACCIÓN DE ÁRIDOS, PRIVATIZACIÓN, O CONSTRUCCIONES DE TODO TIPO, QUE ALTEREN SU ESTADO NATURAL. DEBERÁ PROTEGER SU ECOSISTEMA, CELEBRANDO CONVENIOS CON LOS MUNICIPIOS RIBEREÑOS, Y CON LOS ORGANISMOS PERTINENTES DE LA NACIÓN Y PROVINCIA PARA LOGRAR LA MÁS EFICAZ APLICACIÓN DE ESTOS PRINCIPIOS, QUE SE DECLARAN DE MÁXIMA PRIORIDAD.”). Por último, no queremos olvidarnos de la peligrosa idea de reutilizar segmentos del destruido puente Vélez Sarsfield para realizar una suerte de miradores o algo por el estilo. Hubo un tiempo (e incluso una partida de dinero de la Provincia) para rescatar ese puente. Hoy, luego de años de abandono, con tramos descansando en el barro del lecho del rio, nos parece una imprudencia reutilizar partes de esta estructura obsoleta y deteriorada. Lo que no se hizo en su momento, es decir restaurar el puente para uso peatonal o retirarlo definitivamente, no se puede subsanar ahora con este absurdo de reutilizar tramos de un puente centenario y totalmente socavado por el paso del tiempo. En conclusión, señor Intendente, cumpla con la Carta Orgánica Municipal, que es la ley; comuníquese con el Gobierno Provincial, de su mismo signo político, y con APRHI y defienda a los villamarienses exigiendo el correcto uso del dique Piedras Moras para evitar inundaciones y evitar sobretodo obras costosas desde lo económico y lo ambiental para Villa María y que además serán infructuosas. ES HORA DE HACER OIR LA VOZ DE SUS VECINOS QUE LE PAGAN EL SUELDO Y QUE VILLA MARIA SEA RESPETADA Y NO EMPUJADA AL DESASTRE NATURAL PARA FAVORECER A UNA SOLA LOCALIDAD QUE MAL UTILIZA LAS OBRAS YA EXISTENTES”.

