Multitudinaria marcha del movimiento Ni Una Menos: fuerte pedido de justicia por Agostina
Plaza Centenario fue testigo de una multitudinaria marcha del movimiento Ni Una Menos. La jornada estuvo atravesada por un fuerte pedido de justicia por Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba capital. Marcharon hasta el Palacio de Tribunales, “el poder del Estado que más nos decepcionó”, dijeron las organizadoras antes de iniciar la manifestación por el centro.
Se vieron cientos de personas, principalmente mujeres, pero también algunos hombres que se sumaron al reclamo colectivo. Con carteles, cánticos, música, pintura y color, el movimiento Ni Una Menos volvió a mostrar fortaleza en las calles como hace 11 años, primera marcha del 3J en 2015.
En los últimos años la participación de la convocatoria había bajado, pero esta vez -por la inmensa conmoción por el femicidio de Agostina- se reavivó la expresión de un sector que reclama el fin de la violencia machista en todas sus expresiones. También hubo críticas al Gobierno nacional por el desfinanciamiento de todas las políticas públicas vinculadas al género.

En la concentración se leyó un documento de la Asamblea Transfeminista Villa María-Villa Nueva que decía lo siguiente: “Volvemos a la plaza. Volvemos con bronca. Volvemos porque once años después del primer grito colectivo, seguimos poniendo el cuerpo frente a una violencia que no cede, y frente a un Estado que retrocede en materia de protección. Hoy, 3 de junio, nos encontramos una vez más para decir que la violencia de género no es un problema privado, no es una tragedia individual: es política, es estructural, y tiene responsables. Volvemos mientras el país entero habla de Agostina Vega, a sus 14 años asesinada por un hombre que tenía antecedentes penales por privación ilegítima de la libertad de una mujer. Un hombre al que el sistema conocía y no detuvo a tiempo. La policía demoró horas en tomar la denuncia de su madre. Cuando los vecinos y la familia salieron a pedir su renuncia, fueron reprimidos. Eso es lo que este Estado llama justicia. Eso es lo que nosotras llamamos impunidad”.
“Agostina no es un caso aislado. En Córdoba hay más chicas desaparecidas. Los femicidios, lesbicidios, travesticidios y crímenes de odio que dejaron de investigarse siguen sin respuesta. Las causas se archivan, las familias esperan, y los responsables institucionales no rinden cuentas ante nadie. Exigimos que el Poder Judicial actúe con perspectiva de género, con celeridad y con justicia. No como concesión ideológica: como obligación legal. Y exigimos que quienes tienen poder de decisión lo ejerzan, o que expliquen públicamente por qué no lo hacen. Hoy iniciamos el bordado de una bandera con los nombres de las víctimas de femicidios de Villa María y Villa Nueva. La llevaremos al Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales y No Binaries que se hará en octubre en la ciudad de Córdoba, porque las que no están merecen marchar con nosotras, y porque su memoria es una exigencia política que no vamos a dejar caer. Bordamos los nombres porque la justicia no los recuerda”.

“Denunciamos la violencia del gobierno nacional sobre los cuerpos y los derechos. El desfinanciamiento sistemático de las políticas de prevención de violencias y de acompañamiento a las víctimas no es ajuste: es abandono. Cerrar programas, vaciar organismos y desarmar redes de contención tiene un costo que se mide en vidas. Ese costo lo pagan las mujeres, las disidencias, las familias más empobrecidas. Durante 5 meses en Villa María el Hogar de Protección Integral no funcionó debidamente por una decisión gubernamental de dejar de pagar la seguridad necesaria para que las mujeres e infancias pudiesen tener allí un refugio. No queremos abultar estadísticas, no queremos pagar con nuestras vidas las negligencias gubernamentales”.
“Rechazamos el proyecto de ley sobre falsas denuncias. El proyecto presentado no es una medida de justicia: es una herramienta de intimidación y disciplinamiento. Penalizar las denuncias produce un único efecto real: el silencio de las víctimas. Frente a un sistema judicial que ya demora, que ya desprotege, que ya desconfía, sumar la amenaza de ser imputada por denunciar es un retroceso inaceptable. El mismo sistema que metió presa a compañeras por tirar excremento de perro en la vereda es el que en el caso de Agostina dejó libre a su femicida, a pesar de que sobraban las pruebas para mantenerlo detenido. Lo rechazamos con toda claridad”.

“También denunciamos la persecución política, judicial y mediática contra Cristina Fernández de Kirchner, una dirigente que ha sido blanco de discursos de odio, proscripción y violencia. El intento de magnicidio del que fue víctima constituye uno de los hechos más graves de nuestra democracia reciente y no puede analizarse por fuera del clima de violencia política que se promueve y legitima desde distintos sectores del poder”.

Desde la UTN
La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa María emitió un comunicado en sus redes sociales para acompañar la marcha del 3J. “A 11 años del primer grito, seguimos saliendo a las calles porque nos siguen matando”.
“Los femicidios no son hechos aislados. Son la expresión más extrema de las violencias de género que atraviesan nuestras vidas. Frente al ajuste, el desmantelamiento de las políticas públicas y los discursos de odio, respondemos con organización, memoria y lucha colectiva”, subrayaron.

